Mi maleta y yo

por Elizabeth Barria
Mi maleta y yo

Maleta:

Un amplio significado reducido a compañera de aventuras, cargamento de provisiones al empezar y un mundo de recuerdos al regresar. 

El sinónimo principal siempre será  “viajes”. 

Nos gusta, nos inspira, nos deleita, la queremos de colores, de un gran tamaño para llevar y traer todo lo que más podamos, o  pequeña si el camino es corto. 

Guarda recuerdos, sticker, timbres en todos los idiomas, olores, culturas, costumbres, paisajes, brisas de mar, recorridos, estaciones, climas, aeropuertos, tormentas, lugares, rutas , hoteles, magnetos, restaurantes, bares, amores, brindis,

encuentros, turismos, aventuras, veranos, vacaciones, inviernos, otoños, playas, paquetes , pasaportes,  recorridos, miles de fotos, personas, amistades, secretos,  abrazos, despedidas, reencuentros, emociones, cámaras, amigos, y millones de cambios.

En fin, guarda  de  todo , pero lo principal, guarda nostalgias.

La amamos en cada camino porque es silenciosa, a pesar que se desgasta ,no se cansa, no dice nada.  Solo guarda en su interior todo y cuanto más le podamos poner. 

Es el complemento incondicional  del siguiente viaje que siempre está presente  después del primero. Es como esa droga/vitamina a esa próxima aventura.

Siempre enumero en mis cambios en general las mejores cosas que tengo en mi vida , y aunque hoy creo que  son muchas, me quedo siempre con  las tres principales, que son :

La gente que amo, los lugares donde he estado, y esos recuerdos y amistades  que he ido haciendo en el camino.

Creo que viajar  con esa maleta a cuestas,  siempre  sirve para ajustar nuestra imaginación a lo que es realmente real, y poder ver las cosas  como son en vez de pensar en cómo serán.

Hoy no hay que quedarse con eso de creer lo que te cuentan. Hay que  ir y aventurarse, guardando la magia del lugar y que nuestra amiga maleta se deleite y se llene de nuevas aventuras. 

Claro, el mundo cambia cada cien metros, y es ahí cuando nos convertimos en el narrador de nuestra  propia historia.

Es  casi imposible  hoy convertirse en un viajero sin contar una historia y  sin tener esa capacidad de observación o  no poder  decir que cada viaje nos ha cambiado. 

Para bien o para mal pero el  viaje siempre nos dejará una historia que contar. Y nuestra maleta siempre será la protagonista de cada nueva foto. Eso es inevitable para una cámara.

Creo que viajar es lo único en que gastas dinero, y eso es  imposible no hacerlo,  pero eso pasa a ser secundario porque te haces inmensamente rico después de cualquier retorno .

Una ironía  eso a veces, porque te impregnas de esa riqueza interior que anhelas transmitir a quien te pregunte cuando finalizas el viaje.

Todo el mundo espera con ansias ese regreso y  ojalá poder  abrir rápido esa maleta para ver cuanta nueva historia hemos recogido.

En mi caso han  habido viajes que han sido unos más bonitos que otros por supuesto , quizás algunos un tanto incómodos, porque la mochila con el tiempo se ha hecho  menos pesada porque hay cargas que ya no son necesarias seguir llevándolas , pero el peso lo llevamos en el recuerdo y en lo  que ya no volverá, porque ningún viaje ha sido igual al otro.

La pobre maleta ha viajado en compañía , con varias más también, pero con el tiempo la  carga se hace menos, y es ahí cuando te das cuenta  que después del viaje ya no eres la misma persona porque descubres que  ese viaje  siempre te cambiará,  y ha dejado  más marcas en tu memoria que recuerdos en tu conciencia.

Siempre te llevas algo contigo y sientes la necesidad de  volver a llenar la maleta de nuevo.

Y con suerte, dejas algo bueno para continuar con el siguiente viaje. 

Mi viajes han sido más variados que sorpresivos.

Han sido una, dos, tres, cuatro, en fin, muchas maletas en cada uno, al lado de muchas cajas de embalajes la mayoría de las veces, pasando por distintos aeropuertos, salas de embarques, paradas de buses, peajes,.

Adaptándome a cambios de climas incluso, pero siempre la maleta ha sido la protagonista principal, porque ha ido  guardando secretos más que ropas o bultos que cada vez van haciendo menos falta.

Y eso me gusta, me agrada, porque con el tiempo vas asumiendo también que los espacios del embalaje no son  tan importantes porque muchas veces sobran y  solo se va haciendo el espacio necesario para llevar lo único que  con el tiempo aprendemos a asumir con más crecimiento que entereza. :

El inevitable, y muchas veces, necesario cambio.

Viajar para mi siempre ha sido como volver a enamorarme de la vida. Algo así como coquetear y sonreírle  de nuevo  a ese cambio  que deberé adaptarme por la razón o la fuerza.

Es como ver lo que otros no ven, porque  descubres que lo más hermoso del mundo es, por supuesto, el mundo mismo en sus mil facetas.

Viajamos no por un mejor lugar, sino por una nueva forma de ver las cosas.

Hoy asumo  que como todas las drogas, viajar requiere un aumento constante de muchas nuevas  dosis, porque hay lugares que solo se descubren dejando de lado un rato el mapa, algo así como dejarse llevar por cada nueva ruta, o perderse un rato en el camino, pero sin GPS o señaléticas. 

Un día decreté que viajaría todo el resto de mi vida y dije : 

Viajaré  donde me vuelva la narradora de mi propia historia, porque como ser humano en la tierra merezco este viaje y muchos más, pero no dejaré que nadie me preste sus zapatos para avanzar ni sus ojos para descubrir lo nuevo que necesito ver por mi misma.

Y sin importar el tiempo o la época , solo anhelo que mi mejor compañera de secretos , siga siendo siempre mi silenciosa y cómoda maleta.

La misma que me ha visto empacar y desempacar una y mil veces.

La misma y la única que ha sabido  guardar el secreto de cada nuevo camino.

Mi querida maleta, hoy me quedaría y te amaría cada día como hasta acá , pero ya debo irme de nuevo, no sé cuál será mi próximo destino, solo sé que nos veremos  en la próxima vuelta si la vida así lo determina. 

El mejor de los viajes siempre es el próximo

El mejor de los viajes siempre es el próximo

 

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3 comentarios

Carlos Rivas marzo 14, 2021 - 2:38 pm

Es cierto. Maleta, mochila, morral, etc. Tienen un sentido más sentimental / emocional que material.

Tanto así, que se gana un espacio en nuestra habitación para siempre.

Aunque te soy sincero, yo sueño con viajar sin maletas… y no me refiero a la muerte, No…

Me refiero a la vida.

Creo que mientras más ligero de equipaje, mejor podrás disfrutar de esta Vida que Dios nos regaló.

Gracias Eli por hacerme despertar cada domingo a la misma hora deseoso de leerte.

Tus historias me encantan. Son terapéuticas y me caen muy bien.

Gracias, y te envío full bendiciones desde el Norte del Sur…

Hasta el próximo domingo, a la misma hora. Si Dios quiere…

Amén…

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Efa Charles marzo 14, 2021 - 4:59 pm

Que bonito escribes Eli, es inspirador. Definitivamente uno aprende en cada experiencia y que bonito es vivir la vida en sus diferentes colores.

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Yulys Charles marzo 14, 2021 - 5:15 pm

Excelente artista y persona , me encanta tu trabajo porque a cada uno de ellos se ve plasmado el amor y pasión por lo que haces muchas bendiciones

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